Hace unos años escuché a una psicóloga en un programa de CNN de un entrevistador reconocido latinoamericano que había emociones buenas y malas. En ese momento me quedé plop, como Condorito.

Las emociones no son buenas ni malas, eso sí, ellas nos causan bienestar o malestar.

Todas vienen a ser positivas en nuestra vida porque nos indican qué estamos viviendo: si estamos atravesando alguna situación y qué nos pasa con respecto a ello.

Las emociones son energía en acción que nos vienen a indicar qué nos está sucediendo como una oportunidad de aprender de nosotros mismos, nos ayudan a relacionarnos con los demás y también a tomar acción, nos movilizan.

En mis cuentos terapéuticos para niños trabajo mucho el tema de las emociones por la importancia que tiene poder identificarlas, aceptarlas y abrazarlas, integrarlas a nuestro ser: sobretodo las desagradables que son las que no nos gusta sentir.

¿Por qué la importancia de identificar lo que estamos sintiendo?

Estamos acostumbrados a creer que es fácil identificar lo que estamos sintiendo, pero no es tan sencillo. Además, porque es bastante común sentir varias emociones al mismo tiempo.

Por ejemplo, si tengo una discusión con mi hijo o con mi pareja, es normal que sienta rabia (porque no me gustó lo que me dijo, porque pude haber puesto límites, porque tuve la oportunidad de haber actuado diferente y no lo hice, por muchas razones, y que además esa rabia esté mezclada con tristeza (porque me duele que me haya herido y yo haberlo herido, porque me da tristeza que estemos enojados), también puedo sentir miedo (porque puedo ponerme a pensar, si es mi pareja y la discusión fue muy fuerte, que me puede dejar, que las cosas pueden cambiar para siempre entre nosotros).

Estos son ejemplos de cómo a través de una situación puntual podemos sentir muchas emociones al mismo tiempo. Y créanme que cuesta identificarlas.

¿Saben por qué?

Porque nunca nos enseñaron, ni en el colegio, ni en la casa. Y no lo tomemos a mal, no hubiese sido posible porque se sabía muy poco al respecto. Hoy tenemos mucha más información y herramientas para aprender a autorregularnos emocionalmente.

¿Por qué la importancia de aceptar las emociones?

Es fundamental aceptar lo que estamos sintiendo en orden de hacer consciencia y poder actuar al respecto a nuestro favor y al de las otras personas.

Nadie quiere sentir miedo, pero, si yo siento miedo a salir en cámaras hablando sobre mis programas, sobre mi libro de hábitos emocionales, o sobre mis cuentos infantiles y me hago la loca. No identifico ese miedo que siento, no lo quiero ver, pienso en otras cosas, no tendré la oportunidad de verlo, entenderlo, aceptarlo para poder tomar acción y cambiarlo.

Ese miedo en especifico, por ejemplo, en mi caso, iba acompañado por las creencias de que no tenía nada que decir, de que me podía quedar en blanco, o que a quién le iba a interesar que yo le enseñara alguna cosa.

Ya sé que estoy metiendo otro tema en este artículo, así que no me voy a desviar, pero les prometo que hablaremos de las creencias más adelante.

Entonces la importancia de aceptarlo es que cuando aceptamos una emoción, la hacemos consciente y dejamos de pelear para no sentirla es cuando podemos tomar acción hacia lo que deseamos.

Y el último punto de este artículo es poder abrazarla. ¿A qué me refiero con esto? Decirme a mi misma: está bien sentir miedo (validar lo que estoy sintiendo), todos sentimos miedo cuando nos enfrentamos a cosas desconocidas, cuando tenemos que salir de nuestra zona de confort y está bien.

Cuando abrazo lo que siento, lo identifiqué, lo acepté y ahora lo puedo integrar y transformar.

Entonces lo veo amorosamente, y me digo que, aunque sienta miedo igual lo quiero hacer, porque deseo aprender y evolucionar.

Pero desde la consciencia, porque ahí el miedo me empuja, pero si no tengo consciencia el miedo me paraliza y no actúo.

El coraje no es no sentir miedo cuando vamos a tomar acción, es tomar acción a pesar del miedo que sentimos.

Por ende, las emociones SON, EXISTEN Y FORMAN PARTE de nuestra vida diaria. Nos vienen a indicar cómo nos encontramos y nos ayudan a conocernos y a tomar acción.

Si te gustó este artículo te invito a que lo comentes, y te quiero contar mujer empoderada que seguiré compartiendo contenido de valor para toda nuestra tribu.

Con amor,

Ana Deik.