Todos llevamos en nuestro interior una parte de nosotros que guarda los recuerdos y las experiencias de nuestra infancia, a menudo conocida como la «niña interior«. Esta parte de nosotros representa nuestra esencia más pura, con la que exploramos el mundo con ojos llenos de asombro, curiosidad y, a veces, también experimentamos miedos y tristezas. Esta niña interior, especialmente activa durante los primeros años de vida, alberga recuerdos, risas, lágrimas y aprendizajes que pueden necesitar ser revisitados y sanados en ocasiones. 

La psicología nos revela que esta «niña interior» no es solo un recuerdo nostálgico, sino una parte esencial de nosotros que se conecta con heridas pasadas, emociones no resueltas y momentos que dejaron una profunda huella en nuestra alma. El renombrado psicólogo Carl Jung se refería a esta acumulación de emociones y traumas no confrontados como «la sombra», que reside en nuestro inconsciente. 

Visualiza a tu «niña interior» como una cápsula del tiempo que contiene una parte crucial de tu ser. En tu infancia, ciertos eventos o situaciones pudieron haber sido tan intensos o dolorosos que, como mecanismo de defensa, tu mente los encapsuló para protegerte. Con el tiempo, estos recuerdos y emociones pueden influir en tus relaciones, en cómo te relacionas contigo misma, en el amor, el trabajo y en cómo vives tu vida adulta. 

La belleza de emprender un viaje de autoconocimiento y sanación emocional radica en la posibilidad de conectarte con esa «niña interior». Es un viaje de redescubrimiento que te permite entablar un diálogo, brindar consuelo, comprender y, finalmente, sanar las heridas que han estado latentes durante tanto tiempo. 

Sanar y conectar con tu niña interior no solo te libera de las cargas del pasado, sino que también te empodera para afrontar el presente con mayor confianza, amor propio y claridad. Este acto valiente abre las puertas a una vida más plena, consciente y alineada con tu esencia. No estás sola en este viaje; muchas mujeres están explorando, abrazando y celebrando a su niña interior, y tú también puedes unirte a esta transformadora aventura. Atrévete a descubrir el poder curativo de reconectar con tu niña interior y abrazar un futuro lleno de luz y autenticidad. ¡Comienza hoy tu viaje hacia la sanación y el empoderamiento!

Con amor,

Ana María Deik.